viernes, 5 de noviembre de 2010

Granitos


Caminaba con los cascos recién puestos al ritmo de esta canción. Entonces vi a un niño cuando pasaba junto a una obra.

Este niño se había quedado atrás de su madre porque quiso hacer un bien. Cogió la valla que estaba ahí y metió el palo dentro de su agujero en el bloque. "¡Vamos Álvaro!" le gritó la madre al ver que su hijo no la seguía.

Me quedé mirándole y entonces él me miró y me sonrió. Le respondí con una sonrisa. Ambos sabíamos qué había hecho.

Esto me lleva a pensar que la gente de hoy anda demasiado preocupada por sí misma y no es capaz de hacerle al mundo un pequeño regalo. Sin embargo, con este pequeño gesto, el niño ha puesto su granito de arena aunque no sea muy grande.

Poco a poco, granito a granito, empezando por cosas pequeñas, conseguiremos muchas cosas.

domingo, 31 de octubre de 2010

Clever Meals

No están desesperados por amor y afecto.
No, están desesperados por ti.
Y mientras esperas sentada tranquila y segura,
me pregunto, ¿hay alguien que piense tan intensamente como tú?
Estoy bastante segura de que nos encontraremos mutuamente,
en un lugar mejor que este,
un tiempo lleno de nosotras.
Y lanzamos nuestras estrellas fugaces y cometas.
Sí, hacemos nuestros pequeños gestos.
Sí, hacemos nuestros pequeños comentarios.

Esta canción es mi himno,
y recoge mis ideales.
Y quien soy se ha beneficiado de todas mis inteligentemente planeadas comidas,
todas mis inteligentemente planeadas comidas.

Estoy desnuda y vulnerable y veo reglas que casi encajan.
Así que si doy mi opinión, ¿te quedarás sentada?
Y mientras me levanto y grito sumida en desperación,
dije sí, es mi vida y sí, debería importarte.

Esta canción es mi himno,
(cierra los ojos)
y regoge mis ideales.
Y quien soy,
(y liberarás tu mente)
se ha beneficiado de todas mis inteligentemente planeadas comidas.
(eres libre para volar)
todas mis inteligentemente planeadas comidas.
(solo digo cierra tus ojos)
(y liberaré tu mente, eres libre para volar)

Apenas feliz,
y estoy preparada para asumir la culpa.
Porque pagamos por las estupideces que hacemos, de donde venimos.
¿Aguantarás esto o va a ser demasiado fuerte?
¿Tendrás sentido común alguna vez? Lo venden barato.
Así que si hablo más despacio si hablo más sensatamente,
¿te callarás? No aguantarás algo tan denso.

Así que cierra tus ojos.
Libera tu mente, eres libre para volar.
Cierra los ojos.
Libero mi mente, soy libre para volar.
Dije cierra tus ojos,
y puede que liberes tu mente.
Eres libre para volar.
Dije cierra los ojos,
Y puede que liberes tu mente.
Eres libre para volar.
Dijo cierra los ojos.
Y libera tu mente, eres libre para volar.
Dijo cierra los ojos.
Libera tu mente, eres libre para volar.
Cierra tus ojos.

Cierra los ojos.
Liberaré tu mente, eres libre para volar.
Esta canción es mi himno,
y recoge mis ideales.
Y quien soy,
se ha beneficiado de todas mis inteligentemente planeadas comidas.
Todas mis inteligentemente planeadas comidas.

martes, 26 de octubre de 2010

O tránsito do barrio á cultura

Hace unos días, Onirik,una chica de Galicia que conozco, me invitó a visitar uno de sus tablones. Me pasé por allí y encontré lo siguiente (intentaré hacer una traducción "decente" en otro momento, disculpen):


"O movemento cani xurdiu no século XXI nos barrios das cidades do estado español. O modo de actuar dos canis causou enormes prexuízos á sociedade, xa que se caracterizan por carecer de calquera tipo de cultura e formación académica, por ter un comportamento sexual promiscuo, por non ter ideas políticas de seu, por posuír cartos debido a que empezaron a traballar en burgers desde unha idade moi exigua e ao comercio de substancias psicotrópicas (isto propicia que vaian substituíndo paulatinamente a roupa adquirida nos mercadillos por outra de marcas como Puma, pero igualmente horríbeis), e por escoitar ruídos repetitivos (reggaeton, tecno...) no canto de música (metal, rock, indie, ska).

Por mor dese comportamento sexual promiscuo, os sábados (día no que os canis acoden en masa á liturxia do botellón) as mozas que poboan os barrios se maquillan, botan gomina para aplastar o pelo contra a cabeza e visten saias curtísimas con espantosos leggins debaixo cun único fin: atraer mozos canis. Como estes tamén queren manter relacións sexuais sen importarlles con quen, saen máis elegantes ca de costume coas zapatillas Puma, os pantalóns adheridos ás pernas, os xerseis polos que asoman os picos do polo e o pelo de punta pola parte superior do cranio. Unha vez ataviados coas vestimentas que empregan para beber, fumar e drogarse sen medida, montan no seu coche tuneado, sintonizan Máxima FM e corren ao punto de encontro como os borregos lobotomizados que son.

Os canis son afeccionados a subir fotos nun evidente estado de embriaguez a redes sociais como Facebook ou Tuenti porque se senten orgullosos da vida desestruturada que levan. A súa meta na vida é gañar cartos dabondo en empregos cos que están insatisfeitos para colocar accesorios de dubidoso gusto no coche (tuning) e mercar alcol as fins de semana; non teñen ningún tipo de aspiración cultural.

Os fillos non desexados son unha constante entre os canis, pois adoitan manter relacións sexuais cando están ebrios e non utilizan ningún tipo de anticonceptivo. Ao ter uns pais destas características, eses nenos acabarán igual ou peor ca os seus proxenitores e a vindeira xeración será aínda máis iletrada ca a actual.

Porén, existen persoas cunha forma de vida diametralmente oposta que se basea no estudo, na cultura, na vida saudábel e no respecto. Trátase de xente evolucionada, con ideas propias, cunha personalidade definida, que escoita música magna (principalmente metal e rock) e que non se deixa levar por modas efémeras. A súa forma de vestir adoita reflectir a enorme sabedoría que posúen: camisetas de grupos como Sonata Arctica ou Manowar, botas de coiro, pelo longo e barba no caso dos homes, pulseiras de pinchos, cadeas nos pantalóns...

Entre as obras que len inclúense Harry Potter, The Lord of the Rings, obras clásicas, mitoloxía (principalmente escandinava, como o Kalevala, xa que Finlandia, Suecia e Noruega son, na maioría dos casos, os lugares onde se forman os grupos que escoitan estes sabios), cómics e multitude de novelas fantásticas como a serie de Dragonlance. Estas temáticas son as que logo tratan grupos como Rhapsody of Fire ou Avantasia; temáticas que, aínda que parezan distantes, nos axudan a enfrontar con afouteza os problemas da vida porque nos dotan dun punto de vista diferente.

Saber de filosofía e de linguas clásicas é moi habitual entre os seguidores do metal, pois a súa paixón por coñecer e non contentarse co que cren saber fai que cada vez estean máis preto da verdadeira sabedoría.

Mentres que os canis só pensan en manter relacións sexuais a todas horas por mor das temáticas do reggaeton e polo entorno sórdido e enfermizo no que viven, os metaleros, aínda que nestes asuntos son moi liberais e respectuosos (a diferenza dos canis, que son extremadamente homófobos), non fan diso o centro da súa vida. Cunha cultura tan vasta, entenden que para manter relacións sexuais hai que ter unha idade e certo grao de madurez.

O tránsito do barrio á cultura non é viábel: se alguén é cani, continuará séndoo sempre, pois os canis non queren saír da súa ignorancia. Esas persoas carecen da sensibilidade e da paixón necesarias para disfrutar dunhas melodías tan excelsas como as de Nightwish ou Epica; desprecian os emocionantes solos de guitarra que fan vibrar os seareiros da boa música, as voces operísticas de cantantes tan senlleiras como Tarja Turunen ou Sarah Jezebel Deva, os apocalípticos coros e as brillantes partes orquestrais, os fragmentos en latín, as rapidísimas baterías e as impresionantes liñas de baixo. Prefiren as letras soeces e pornográficas que menoscaban a dignidade das persoas converténdoas en meros obxectos, melodías simples até o vómito e voces desagradábeis berreando palabras que nin sequera existen máis alá do léxico dos delincuentes.

Os barrios sempre serán barrios, mais aínda queda esperanza: os metaleros!"

El mito del Andrógino


"En primer lugar, tres eran los sexos de los hombres, no dos como ahora, masculino y femenino, sino que había además un tercero que era común a esos dos, del cual perdura aún el nombre, aunque él mismo haya desaparecido. El andrógino(hombre-mujer), en efecto, era entonces una sola cosa en cuanto a figura y nombre, que participaba de uno y otro sexo, masculino y femenino, mientras que ahora no es sino un nombre que yace en la ignominia. En segundo lugar, la figura de cada individuo era por completo esférica, con la espalda y los costados en forma de círculo; tenía cuatro brazos e igual número de piernas que de brazos, y dos rostros sobre un cuello circular, iguales en todo; y una cabeza, una sola, sobre estos dos rostros, situados en direcciones opuestas, y también cuatro orejas, dos órganos sexuales y todo lo demás según puede uno imaginarse de acuerdo con lo descrito hasta aquí. Caminaba además erecto, como ahora, en cualquiera de las dos direcciones que quisiera; mas cada vez que se lanzaba a correr rápidamente, del mismo modo que ahora los saltimbanquis dan volteretas haciendo girar sus piernas hasta alcanzar la posición vertical, avanzaba rápidamente dando vueltas, apoyándose en los ocho miembros que tenía entonces.

Eran tres los sexos y de tales características por la siguiente razón: lo masculino era en un principio descendiente del sol, lo femenino de la tierra, y lo que participaba de ambos de la luna porque también la luna participa de lo uno y de lo otro. Y precisamente eran circulares ellos mismos y su manera de avanzar por ser semejantes a sus progenitores. Eran, pues, terribles por su fuerza y su vigor y tenían gran arrogancia, hasta el punto de que atentaron contra los dioses. Y lo que dice Homero de Oto y Esfialtes; se dice también de ellos, que intentaron ascender al cielo para atacar a los dioses. Entonces Zeus y los demás dioses deliberaron lo que debían hacer con ellos, y se encontraban ante un dilema, ya que ni podían matarlos ni hacer desaparecer su raza, fulminándolos con el rayo como a los gigantes –porque entonces desaparecerían los honores y sacrificios que los hombres les tributaban-, ni permitir que siguieran siendo altaneros. Tras mucho pensarlo, al fin Zeus tuvo una idea y dijo: "Me parece que tengo una estratagema para que continúe habiendo hombres y dejen de ser insolentes, al hacerse más débiles. Ahora mismo, en efecto -continuó-, voy a cortarlos en dos a cada uno, y así serán al mismo tiempo más débiles y más útiles para nosotros, al haber aumentado su número. Caminarán erectos sobre dos piernas; pero si todavía nos parece que son altaneros y que no están dispuestos a mantenerse tranquilos, de nuevo otra vez -dijo- los cortaré en dos, de suerte que avanzarán sobre una sola pierna saltando a la pata coja". Dicho esto, fue cortando a los hombres en dos, como los que cortan las yerbas y las ponen a secar o como los que cortan los huevos con crines. Y a todo aquél al que iba cortando, ordenaba a Apolo que le diera la vuelta al rostro y a la mitad del cuello en el sentido del corte, para que, al contemplar su seccionamiento, el hombre fuera más moderado, y le ordenaba también curarle lo demás. Apolo le iba dando la vuelta al rostro y, recogiendo la piel que sobraba de todas partes en lo que ahora llamamos vientre, como ocurre con las bolsas cerradas con cordel, la ataba haciendo un solo agujero en mitad del vientre, precisamente lo que llaman ombligo. En cuanto al resto de las arrugas, la mayoría las alisó, y conformó el pecho sirviéndose de un instrumento semejante al que emplean los zapateros para alisar sobre la horma las arrugas de los cueros. Mas dejó unas pocas, las que se encuentran alrededor del vientre mismo y del ombligo, para que fueran recordatorio de lo que antaño sucedió.

Así pues, una vez que la naturaleza de este ser quedó cortada en dos, cada parte echaba de menos a su mitad, y se reunía con ella, se rodeaban con sus brazos, se abrazaban la una a la otra, anhelando ser una sola naturaleza, y morían por hambre y por su absoluta inactividad, al no querer hacer nada los unos separados de los otros. Y cada vez que moría una de las mitades y sobrevivía la otra, la que sobrevivía buscaba otra y se abrazaba a ella, ya se tropezara con la mitad de una mujer entera -lo que precisamente llamamos ahora mujer-, ya con la mitad de un hombre; y de esta manera perecían. Mas se compadeció Zeus y se ingenió otro recurso: trasladó sus órganos genitales a la parte delantera (porque hasta entonces los tenían también por fuera, y engendraban y parían no los unos en los otros, sino en la tierra, como las cigarras).Los trasladó, pues, de esta manera a su parte delantera e hizo que por medio de ellos tuviera lugar la concepción en ellos mismos, a través de lo masculino en lo femenino, a fin de que, si en el abrazo se encontraba hombre con mujer, engendraran y siguiera existiendo la especie, mientras que si se encontraba hombre con hombre, hubiera al menos plenitud del contacto, descansaran, prestaran atención a sus labores y se ocuparan de las demás cosas de la vida.

Desde hace tanto tiempo, pues, es el amor de unos a otros innato en los hombres y aglutinador de la antigua naturaleza, y trata de hacer un solo individuo de dos y de curar la naturaleza humana. Cada uno de nosotros es, por tanto, una contraseña de hombre, al haber quedado seccionados, como los lenguados, en dos de uno que éramos. Por eso busca continuamente cada uno su propia contraseña. En consecuencia, cuantos hombres son sección del ser común que en aquel tiempo se llamaba andrógino, son aficionados a las mujeres, y la mayoría de los adúlteros proceden de este sexo; y, a su vez, cuantas mujeres son aficionadas a los hombres y adúlteras proceden también de este sexo. Pero cuantas mujeres son sección de mujer, no prestan mucha atención a los hombres, sino que se interesan más bien por las mujeres, y las lesbianas proceden de este sexo. En cambio, cuantos son sección de varón, persiguen a los varones, y, mientras son niños, como son rodajitas de varón, aman a los hombres y disfrutan estando acostados y abrazados con los hombres, y son éstos los mejores de los niños y muchachos, por ser los más viriles por naturaleza. Hay quienes, en cambio, afirman que son unos desvergonzados, pero se equivocan, pues no hacen esto por desvergüenza, sino por audacia, hombría y virilidad, porque desean abrazarse a lo que es semejante a ellos. Y una clarísima prueba de ello es que, cuando llegan a su completo desarrollo, los de tal naturaleza son los únicos que resultan viriles en los asuntos políticos. Y cuando se hacen hombres, aman a los muchachos y no se preocupan del matrimonio ni de la procreación de hijos por inclinación natural, sino obligados por la ley, pues les basta pasarse la vida unos con otros sin casarse. En consecuencia, la persona de tal naturaleza sin duda se hace amante de los muchachos y amigo de su amante, ya que siempre siente predilección por lo que le es connatural.

Así pues, cuando se tropiezan con aquella verdadera mitad de sí mismos, tanto el amante de los muchachos como cualquier otro, entonces sienten un maravilloso impacto de amistad, de afinidad y de amor, de manera que no están dispuestos, por así decirlo, a separarse unos de otros ni siquiera un instante. Y los que pasan la vida entera en mutua compañía son éstos, que ni siquiera sabrían decir lo que quieren obtener unos de otros. Nadie, en efecto, podría creer que lo que pretenden es la unión en los placeres sexuales, y que es ése precisamente el motivo por el que el uno se complace en la compañía del otro con tan gran empeño. Al contrario, el alma de cada uno es evidente que desea otra cosa que no puede decir con palabras, sino que adivina lo que desea y lo expresa enigmáticamente. Y si cuando están acostados juntos se les presentara Hefesto con sus instrumentos y les preguntara: "¿Qué es lo que deseais, hombres, obtener el uno del otro?"; y si, al no saber ellos qué contestar, les volviera a preguntar:«¿Acaso lo que anheláis es estar juntos lo más posible el uno del otro, de suerte que ni de noche ni de día os faltéis el uno al otro? Porque si es eso lo que anheláis, estoy dispuesto a fundiros y a unir vuestras naturalezas en una misma, de forma que siendo dos lleguéis a ser uno solo y, mientras viváis, como si fuerais uno solo, viváis los dos en común, y, cuando hayáis muerto, allí también, en el Hades, en lugar de dos seáis uno, muertos ambos en común. "¡Ea! mirad si es esto lo que anheláis y si os dais por satisfechos con conseguirlo". Al oír esto, sabemos que ni siquiera uno solo se negaría ni dejaría ver que desea otra cosa, sino que sencillamente creería haber escuchado lo que anhelaba desde hacía tiempo, es decir, unirse y fundirse con el amado y llegar a ser uno solo de dos que eran. Pues la causa de esto es que nuestra antigua naturaleza era ésa que se ha dicho y éramos un todo; en consecuencia, el anhelo y la persecución de ese todo recibe el nombre de amor. Antes, como digo, éramos un sólo ser, pero ahora, por la falta cometida, hemos quedado separados por la divinidad, como los arcadios por los lacedemonios. Existe, pues, el temor de que, si no somos ordenados en nuestras relaciones con los dioses, seamos de nuevo divididos y vayamos de acá para allá a la manera de los que están esculpidos de perfil en las estelas, aserrados en dos por las narices, convertidos en medias tabas .

Por eso todo hombre debe exhortar a los demás a mostrarse piadosos en todo con los dioses, a fin de que evitemos unas cosas y consigamos otras, teniendo a Eros (dios del amor) como guía y caudillo nuestro. Que nadie obre contra él -pues obra contra él cualquiera que se enemiste con los dioses -, porque si nos hacemos amigos y nos reconciliamos con el dios, descubriremos y nos encontraremos con nuestros amados correspondientes, cosa que ahora logran sólo unos pocos. Y que no me interrumpa Erixímaco y se burle de mi discurso, pensando que me refiero a Pausanias y Agatón - pues tal vez dé la casualidad de que ellos sean de ésos y ambos varones por naturaleza - sino que, claro está, yo me estoy refiriendo a todos, hombres y mujeres, cuando digo que nuestra raza sólo podría llegar a ser feliz si lleváramos a su culminación el amor y cada uno encontrara a su propio amado, retornando a su antigua naturaleza. Y si esto es lo mejor, forzosamente, en las circunstancias actuales, lo mejor ha de ser lo que esté más cerca de ese ideal, esto es, encontrar un amado cuya naturaleza corresponda a nuestra índole. Por consiguiente, si queremos celebrar al dios causante de esto, con justicia celebraríamos a Eros, que en el presente es nuestra mayor ayuda, conduciéndonos hacia lo que nos es afín, y para el futuro nos proporciona las mayores esperanzas de que, si mostramos piedad para con los dioses, nos restablecerá en nuestra antigua naturaleza y nos curará, hasta hacernos dichosos y felices.

Este es, Erixímaco -concluyó Aristófanes-, mi discurso acerca de Eros, diferente del tuyo”.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Vida, Amor.

Anoche, como de costumbre desde que tenía 9 años, estaba leyendo antes de dormir. Me llamó mucho la atención algo que leí. Hablaba de la belleza de nuestros cuerpos humanos, del amor... de la vida...
"Me giré y observé mi cuerpo a la luz de las estrellas.
Tenía las manos sucias y arañadas, pero eran hermosas bajo las imperfecciones superficiales. La piel tenía un bonito color bronceado. Era hermoso incluso blanqueado por la luz. Las uñas eran cortas, de un saludable color rosado con pequeñas medias lunas blancas en la base. Agité los dedos y observé los músculos empujaron gracia los huesos, creando curiosos dibujos. Les dejé danzar sobre mí allí donde se volvían negras y fluidas sombras contra las estrellas.
Me los pasé por el pelo, que me llegaba casi por los hombros. [...]
Estiré los brazos tanto como pude, tirando de los tendones hasta que algunas articulaciones crujieron. Los sentía fuertes. Podían subirme por una ladera, llevar una carga pesada o arar un campo, mas también eran suaves. Podían coger a un niño, consolar a un amigo, amar..., pero eso no era para mí.
Inspiré aire profundamente y de mis ojos manaron lágrimas que me rodearon por las sienes y se me introdujeron entre el pelo.
Tensé los músculos de las piernas, sentí en ellas fuerza y velocidad potenciales. Quería correr, tener una extensión abierta que cruzar sólo para ver lo rápido que podía ir. Quería hacerlo descalza para sentir la tierra bajo los pies. Quería sentir el viento a través del pelo. Quería que lloviera para poder oler el aire mientras corría.
Encogía y estiraba los pies al ritmo de mi respiración. Dentro y fuera, encoge y estira. era agradable.
Me toqué la cara con las yemas de los dedos. Los sentía cálidos contra mi suave y bonita piel. [...]
Había vivido en muchos cuerpos, pero nunca había amado ninguno de ese modo. Nunca lo había ansiado tanto. Por supuesto, éste sería el que tendría que abandonar.
[...]
Me toqué los labios y recordé qué se sentía al besar a Jared, y qué al besar a Ian. Nadie había conseguido besar tantos cuerpos hermosos. Habían sido unos cuantos incluso en un tiempo tan corto.
¡Pero era demasiado corto! [...] La vida más corta que había vivido hasta ahora.
La vida más corta, la más importante, la que más me había roto el corazón de todas. La que me definiría para siempre. La vida que al final me ataría a una estrella, a un planeta, a una pequeña familia de extraños."
The Host, Stephenie Meyer.

martes, 12 de octubre de 2010

Gran Sorpresa!

Hace un tiempo que no actualizaba porque mi ordenata estaba chungo, pero ahora que va mejor me he pasado y me he encontrado con que me han dejado un premio! Le doy las gracias a CherryandBerry por el premio :)
Tendría que nominar a 5 blogs, pero sinceramente solo hay uno al que quiera nominar... y ese es Perpetuo Delirio

martes, 28 de septiembre de 2010

Mucho más Safo

Sé que pongo muchos poemas de Safo, pero me encanta lo que leo de ella. Les saluda atte. una fan de Safo.


De ella ver quisiera su andar amable
Y la clara luz de su rostro antes
Que a los carros lidios o a mil guerreros
Llenos de armas...

La luna luminosa huyó con las Pléyades.
La noche silenciosa ya llega a la mitad
La hora ya pasó y en vela sola en mi lecho, suelto la rienda al llanto sin esperar piedad.

El amor, ese ser invencible, dulce y amargo que desata los miembros, de nuevo acude a mí. El ha agitado mis entrañas como el huracán sacude monte abajo las encinas.
Luchar contra el amor es vano, pues como un niño hacia su madre, vuelo a él.
Mi alma está dividida: algo la detiene aquí, pero algo la hala para en amor vivir...

Vete tranquila.
No te olvides de mí porque sabes, debes saber, que yo estaré siempre a tu lado.
Y si no quieres saberlo, te recordaré lo que tú olvidas: muchas horas felices pasamos juntas; han sido muchas las coronas de violetas, de rosas, de flor de azafrán y ramos de eneldo que junto a mí te ceñiste.
Han sido muchas las veces que bálsamo de mirra y regio ungüento, derramaste sobre mi cabeza. Yo no podré olvidarlo y tú, tampoco.


Al morir su gran enemigo Pítaco, uno de los siete sabios de Grecia, Safo declaró en su funeral:

Este hombre que fue mi enemigo, ha sido uno de mis mayores benefactores, porque si no, no hubiera andado yo por esos mundos y siendo mi enemigo me quiso y fue sabio y bueno conmigo. Mientras que otros que están a mi alrededor y en mi sociedad, son mis verdaderos enemigos aunque me sonríen y me saludan cuando nos cruzamos en los caminos.


El Adiós a Atthis

Igual a los dioses me parece el hombre dichoso que te abraza y te oye en silencio con tu voz de plata y tu sonrisa risueña...
Cuán cara y hermosa era la vida que vivimos juntas.Pues entonces, con guirnaldas de violetas y dulces rosas cubrías junto a mí tus rizos, ondeantes.
Y con abundantes aromas preciosos y exquisitos ungías tu piel fresca y joven en mi regazo y no había colina ni arroyo ni lugar sagrado que no visitáramos danzando...

lunes, 27 de septiembre de 2010

domingo, 26 de septiembre de 2010

La Belleza

Soy bella, oh mortales, como un sueño de piedra,
y mi seno, que a uno tras otro ha martirizado,
está hecho para inspirar al poeta un amor
eterno y mudo igual que la materia.

Yo reino en el cielo como una esfinge incomprendida;
uno un corazón de nieve en la blancura de los cisnes;
odio el movimiento que se sale de sus límites,
y nunca lloro ni nunca río.

Los poetas, ante mis impresionantes posturas,
que parecen tomadas de los más audaces monumentos,
consagrarán sus días a austeros estudios;

pero tengo, para fascinar a estos dóciles amantes,
puros espejos que hacen todo más bello:
¡mis ojos, mis grandes ojos de claridades eternas".

CHARLES BAUDELAIRE

sábado, 25 de septiembre de 2010

Resignación

Vosotras cuidad, hijas, de los dones hermosos de las Musas

de fragante regazo, y de la vibrante lira compañera del canto.

Pero mi piel que antes fue tan suave la sometió ya la vejez

y blancos se han vuelto mis negros cabellos de antaño.

Pesado se ha hecho mi ánimo, y no me sostienen las rodillas

que otro tiempo fueron tan ágiles como corzas en la danza.

De eso me lamento día tras día. ¿Pero qué puedo hacer?

Cuando se es humano, no es posible dejar de envejecer.

De Titono, en efecto, contaban que la Aurora de brazos de rosa,

inflamada de amor, lo raptó para llevarlo al confín de la tierra

porque era bello y joven. Mas de igual modo a él con el tiempo

lo atrapó la grisácea vejez, aun teniendo una esposa divina.

Más poesía de Safo

Igual parece a los eternos Dioses
quien logra verse frente a ti sentado.
¡Feliz si goza tu palabra suave,
Suave tu risa!

A mí en el pecho el corazón se oprime
Sólo en mirarte; ni la voz acierta
De mi garganta a prorrumpir, y rota
Calla la lengua.

Fuego sutil dentro de mi cuerpo todo
Presto discurre; los inciertos ojos
Vagan sin rumbo; los oídos hacen
Ronco zumbido.

Cúbrome toda de sudor helado;
Pálida quedo cual marchita yerba;
Y ya sin fuerzas, sin aliento, inerte,
Muerta parezco.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Himno en honor a Afrodita

¡Oh, tú en cien tronos Afrodita reina,
Hija de Zeus, inmortal, dolosa:
No me acongojes con pesar y tedio
Ruégote, Cripria!
Antes acude como en otros días,
Mi voz oyendo y mi encendido ruego;
Por mi dejaste la del padre Jove
Alta morada.
El áureo carro que veloces llevan
Lindos gorriones, sacudiendo el ala,
Al negro suelo, desde el éter puro
Raudo bajaba.
Y tú ¡Oh, dichosa! en tu inmortal semblante
Te sonreías: ¿Para qué me llamas?
¿Cuál es tu anhelo? ¿Qué padeces hora?
-me preguntabas-
¿Arde de nuevo el corazón inquieto?
¿A quién pretendes enredar en suave
Lazo de amores? ¿Quién tu red evita,
Mísera Safo?
Que si te huye, tornará a tus brazos,
Y más propicio ofreceráte dones,
Y cuando esquives el ardiente beso,
Querrá besarte.
Ven, pues, ¡Oh diosa! y mis anhelos cumple,
Liberta el alma de su dura pena;
Cual protectora, en la batalla lidia
Siempre a mi lado.

De Safo de Mitilene, poetisa griega de Lesbos

El amor está simplemente donde está

"Durante tantos milenios como llevan existiendo, los humanos no han comprendido en realidad qué es el amor. ¿Cuánto hay de físico y cuánto de mental en todo eso? ¿Cuándo es accidente y cuándo destino? ¿Por qué se destruyen parejas que son perfectas y funcionan otras que parecen imposibles? No conozco las respuestas mejor que ellos. El amor está simplemente donde está."

The host, Stephenie Meyer.


lunes, 20 de septiembre de 2010

Atardecer de Cádiz

Las cosas más bellas se encuentran en la naturaleza, en lo que vemos todos los días y no en la foto de una modelo en ropa de baño.