viernes, 25 de mayo de 2012

El retrato de Dorian Gray: Prefacio.


El artista es creador de belleza.
Revelar el arte y ocultar al artista es la meta del arte.
El crítico es quien puede traducir de manera distinta o con nuevos materiales su impresión de la belleza. La forma más elevada de la crítica, y también la más rastrera, es una modalidad de autobiografía.
Quienes descubren significados ruines en cosas hermosas están corrompidos sin ser elegantes, lo que es un defecto. Quienes encuentran significados bellos en cosas hermosas son espíritus cultivados. Para ellos hay esperanza.
Son los elegidos, y en su caso las cosas hermosas sólo significan belleza.
No existen libros morales o inmorales.
Los libros están bien o mal escritos. Eso es todo.
La aversión del siglo por el realismo es la rabia de Calibán al verse la cara en el espejo.
La aversión del siglo por el romanticismo es la rabia de Calibán al no verse la cara en un espejo.
La vida moral del hombre forma parte de los temas del artista, pero la moralidad del arte consiste en hacer un uso perfecto de un medio imperfecto. Ningún artista desea probar nada. Incluso las cosas que son verdad se pueden probar.
El artista no tiene preferencias morales. Una preferencia moral en un artista es un imperdonable amaneramiento de estilo.
Ningún artista es morboso. El artista está capacitado para expresarlo todo.
Pensamiento y lenguaje son, para el artista, instrumentos de su arte.
El vicio y la virtud son materiales del artista. Desde el punto de vista de la forma, el modelo de todas las artes es el arte del músico. Desde el punto de vista del sentimiento, el modelo es el talento del actor.
Todo arte es a la vez superficie y símbolo.
Quienes van más alla de la superficie, se exponen a las consecuencias.
Quienes penetran en el símbolo se exponen a las consecuencias.
Lo que en realidad refleja el arte es al espectador y no la vida.
La diversidad de opiniones sobre una obra de arte muestra que esa obra es nueva, compleja y que está viva. Cuando los críticos disienten, el artista está de acuerdo consigo mismo.
A un hombre le podemos perdonar que haga algo útil siempre que no lo admire. La única excusa para hacer una cosa inútil es admirarla infinitamente.
Todo arte es completamente inútil.


Nada es malo, nada es bueno.

Nunca he oído a nadie decir que un animal salvaje es un ser bueno, con compasión, que ataca al humano porque se defiende de su amenaza, ni siquiera de un animal doméstico. Siempre he escuchado de ellos que son crueles, unas bestias, que solo desean hacer daño. Pero bajo mi punto de vista ellos están equivocados. 

La evolución nos ha regalado el "don" de la razón que nos hace seres capaces de razonar ante las situaciones de lo que debemos hacer. Sin embargo, los animales carecen de ella y les sobra el instinto que a nosotros nos ha robado la razón. 

Hemos establecido unas pautas a lo largo de la historia sobre lo que es bueno y lo que es malo, y hemos juzgado a los animales sin ocupar su lugar y "pensar" como ellos. Irónicamente, los hemos clasificado sin hacer uso de la razón.

Bajo mi punto de vista no somos mas que seres reprimidos que necesitan sentirse perfectos, superiores. Creemos ser muy inteligentes, pero solo unos pocos sabemos que la naturaleza es más sabia, y  que nos puede golpear por cualquier lado. Y arrastramos con nosotros a otras especies que nada tienen que ver.
Seres egoístas, seres débiles que se valen de la favorecedora evolución para su propio "beneficio", al que yo más bien llamaría "destrucción".


"No existe nada bueno ni malo; es el pensamiento humano el que lo hace aparecer así."  Hamlet, Shakespeare.

domingo, 20 de mayo de 2012

Próximamente en Youtube.

En unos días, con un poco de locura, podréis ver el primer video de mi nuevo Vlog.
No es para asustarse, pero no os quedéis tranquilos.

viernes, 11 de mayo de 2012

Dear...


Sigo cayendo hacia ti,
mientras tu te hundes en mi cuerpo,
sorteando besos y empapandote de caricias,
hasta el final,
renacer de mis cenizas,
sin temor,
sintiendo el hedor de un corazón corrompido,
calcinando tus sentimientos,
tratando de vivir el hoy y el mañana.
La respiración es incontrolable,
sentimientos absortos, a
briendo las puertas al mero hecho.
Placer, conexión tibia,
mojada, bocas purulentas rozando lo sublime
de las puertas del hedonismo, sin cinismo...

28 de Junio del 2011

lunes, 7 de mayo de 2012

Palabras con amor.

No sé si adorarla o si odiarla.

Fundamental.

Es que no lo sé.

Siempre me salen las mismas palabras cuando intento escribirle algo. Generalizo lo que tengo dentro. Una pena no saber cómo plasmar con palabras, en oraciones con sentido y sin alterar la lógica estructura de un texto para poder decirle con muchas palabras bobas y, en el fondo, románticas que cambió mi vida.

 Pero volvemos a lo de siempre.

Rutina literaria romántica.

"Lo típico"

Dime tú cómo puedo decirle que he cambiado, que no soy tan niña. Que aunque me enfade con ella no sé hacerle daño a conciencia. No soy tan mala aunque a veces lo parezca. ¿Me perdonará si le pido perdón? ¿Me perdonas?

¿Crees en mi? ¿Crees que podré cambiar lo que me vaya a ocurrir?

No te vayas todavía.
Al menos hasta casarte conmigo.
Ya lo tengo planeado.
No me falles.

domingo, 6 de mayo de 2012

La Habitación.


Andaba lentamente hacia la habitación, pero nerviosa por entrar.
La casa estaba en silencio y solo estábamos nosotras dos.
Casi se oían mis pasos.
Abrí la puerta nerviosa y emocionada. Pasé la mirada por la habitación como si fuese lo más maravilloso, mirando todas las velas y cómo las luces de éstas dotaban a la habitación de un romanticismo perfecto. Pero realmente lo más maravilloso que podía encontrar allí dentro estaba sobre la cama.
Allí tumbada estaba ella desnuda, enseñando sin vergüenza lo más sublime de la Tierra. Sin vergüenza alguna, sin tapujos. Ella enseñaba esas curvas con las que ese Dios, que para mi antes no existía, le había dotado.
Caminé hacia la cama, mirándola a los ojos, ésos… esos ojos tan deliciosos. Me miraban con deseo, me llamaban al pecado. Ella sonreía, observando mi cara. Su sonrisa, oh sus labios… motivo de perdición.
Fui hacia las velas y comencé a apagarlas… una a una.. hasta llegar a la última. Giré la cabeza y la miré. La única llama que quedaba iluminaba tenuemente su cuerpo, sus curvas. Fu. La última vela se apagó y todo quedó a oscuras.
Me tumbé a su lado, sintiendo su suave piel, sintiendo su calor. Nos miramos a los ojos en la oscuridad y nos sonreímos, leyendo la mente de la otra.
No pude evitar acariciarla. Sus pechos, tan redondos, tan delicados, tan sabrosos, tan bonitos. Su abdomen, tan suave, tan liso. Su cintura, tan marcada, tan fina… Me incliné hacia el precipicio de sus labios, donde si me descuido me caigo y muero. Posé mis labios delicada y apasionadamente sobre los suyos y dejé salir mi alma por la boca. Con la mano agarré su cintura y clavé mis uñas en ella. Deslicé mi lengua hasta su boca, donde se enredó con la suya.
En ese momento la chispa del deseo se encendió ferozmente en nuestro interior y comenzamos a arder en él.
Mi mano agarró con más fuerza su cintura y mi boca se desbocó sobre la suya. Nuestros cuerpos ya no permanecían quietos uno al lado del otro, se movían juntos… fusionando el fuego de los dos cuerpos, fundiéndonos.
En aquella oscuridad, donde el único sentido válido era el tacto, dos mujeres nos amamos sin ningún tipo de pudor y sin una sociedad que nos juzgara.
Mi boca se separó de la suya para ir a otros lugares. Besos, mordiscos. La oreja, el cuello, la clavícula, el pecho, el pezón… Una pausa en el pezón. Como un madroño, del que comes y te emborrachas, del que te vicias. Ese botón que enciende su voz, que le hace abrir la boca. Tan exquisito.
Mi boca, mis besos y mi lengua siguieron descendiendo la montaña más peligrosa. Esa pausa solo era un trozo de la montaña para descansar.
Tan ansiosa por bajar la ladera para llegar a los pies de esta montaña, donde hace tiempo talaron los árboles. A mi me gustan los bosques, la naturaleza. Una montaña sin bosque a los pies no es montaña.
Al fin abajo. Eso es perdición para una lengua tan lasciva como la mía. Y entre lengua y mordiscos me perdí en el bosque. Purulentas…rozando lo sublime.
La llama del deseo salió por su boca abierta, su cuerpo se arqueó y sus manos me hundieron más en el foco del fuego del deseo.
Su boca se abrió y salieron sonidos, esos sonidos prohibidos. Sonidos prohibidos.
En aquella oscuridad, encontré un río. Un río que manchó las sábanas de seda roja.

¿Te he encontrado, o te he perdido? Pájaro sin vuelo, celosa, llorona.

Yo era un muchacho que nadaba rápido en busca de monedas.
Toda tu mirada estaba dirigida hacia mis juguetes de plástico.
Entonces, cuando los policías cerraron la feria, corté mi largo pelo de niño.

Me robaste un mapa viejo y arrugado.
Y te busqué por todas partes.

¿Te he encontrado, ave sin vuelo, celosa, llorona, o te he perdido?
Bocazas. Píldora grande se avecina.

Ahora soy un gato gordo, hogareño.
Cuidando de su lengua desafilada y  dolorida.
Observando el caliente veneno de rata enredado a través de las grietas de la valla.
Orinando sobre fotos de revista.
Los señuelos de pesaca lanzados en la fría sangre del arroyo de montaña de Cristo.

¿Te he encontrado, ave sin vuelo, en el suelo, sangrando, o te he perdido?
Bocazas. Píldora grande te arrastra hacia abajo.







¿Te he encontrado, o te he perdido?
Pájaro sin vuelo, celosa, llorona.