jueves, 29 de noviembre de 2012

Para mí.


"Sigo cayendo hacia ti,

mientras tu te hundes en mi cuerpo, 
sorteando besos y empapandote de caricias, 
hasta el final, 
renacer de mis cenizas, 
sin temor, 
sintiendo el hedor de un corazón corrompido, 
calcinando tus sentimientos
, tratando de vivir el hoy y el mañana.

La respiración es incontrolable, 

sentimientos absortos, a
briendo las puertas al mero hecho. 
Placer, conexión tibia, 
mojada, bocas pululentas rozando lo sublime
de las puertas del hedonismo, sin cinismo..."

viernes, 2 de noviembre de 2012

Ni sexo ni dinero.


"Te juro, cariño, amor eterno. Pero que no sea por mucho tiempo."

No te pido el mundo entero. Solo todo lo que esté relacionado contigo, y eso te incluye a ti. Tan solo mil caricias, mil besos, mil horas conversando... ¡Tan solo! No te pido gran cosa si tu estás de mutuo acuerdo conmigo en lo que yo siento. Quiero que tu rutina sea mía y la mía tuya. El único castillo que pudo ofrecerte, Princesa, es mi esencia porque no tengo ni dinero ni techo que ofrecerte. Sólo calor.

¡Mi castillo, Princesa, tiene un secreto oculto! Te invito a descubrirlo. Pero antes deberás quitarte ese sucio traje de malos recuerdos y vestirte con este que yo te ofrezco: blanco, limpio, puro, algo viejo pero confortable. ¿Por qué no olvidas ese mundo de tu día a día y te vienes a mi castillo encantado a pasar una dulce velada? Ni dulces ni Cola-Cao, solo amor, solo nosotras.

Oda a la Amada - Safo de Lesbos

Igual parece a los eternos Dioses
quien logra verse frente a ti sentado.
¡Feliz si goza tu palabra suave,
suave tu risa!

A mí en el pecho el corazón se oprime
sólo en mirarte; ni la voz acierta
de mi garganta a prorrumpir, y rota
calla la lengua.

Fuego sutil dentro de mi cuerpo todo
presto discurre; los inciertos ojos
vagan sin rumbo; los oídos hacen
ronco zumbido.

Cúbrome toda de sudor helado;
pálida quedo cual marchita hierba;
y ya sin fuerzas, sin aliento, inerte,
muerta parezco.

Cómo debemos sentirnos.

¿Cómo debemos sentirnos cuando nuestro pequeño trozo de cielo...

...nos dice que no quiere saber nada más de nosotros?
...nos dice que no quiere vernos?
...nos dice que no quiere escucharnos?
...nos dice que nos olvidemos de ellos?
...nos grita palabras como puñales?
...nos mira con deseos de hacernos desaparecer para siempre?
...nos dice que siempre le tratamos mal?
...nos dice que nos creían perfectos pero que se equivocaron?
...nos desea falsa felicidad?

¿Cómo debemos sentirnos cuando nuestro pequeño trozo de cielo, que estaba aquí en la Tierra, vuelve al cielo?